Seleccionar página

Por Luisina Gala Golosetti. Coordinadora de la Incubadora Iniciativa.

Cada día son más las personas que deciden seguir sus sueños y crear su propio negocio o empresa. Pero muchos de ellos se sienten desorientados al momento de decidir bajo qué forma jurídica constituir su nuevo emprendimiento. Es por eso que en este artículo queremos presentarte las Sociedades por Acciones Simplificadas, o S.A.S.

Este nuevo tipo de sociedad nace con la Ley de Emprendedores con el fin de permitir a los emprendedores limitar su responsabilidad, aun en sociedades de un solo socio y posibilitar la constitución de  sociedades en una fracción del tiempo y a un costo menor en relación a las S.A. y las S.R.L.  

Hasta el momento, el empresario unipersonal no tenía la posibilidad de constituir una sociedad, salvo por las sociedades unipersonales, las cuales tienen un costo muy elevado. Afortunadamente, las S.A.S. vienen a llenar este vacío permitiendo a un emprendedor sin socios a constituir una sociedad y limitar su responsabilidad.

En primer lugar nos parece necesario explicar con más detalles qué significa “limitación de la responsabilidad”. La persona física comerciante es responsable con sus bienes personales ante cualquier deuda u obligación que surja de su actividad comercial, ya sea con empleados, clientes o proveedores. En cambio, con una S.A.S. la responsabilidad del socio está limitada al capital incorporado en la sociedad, tanto en las S.A.S. de un socio, como también en las S.A.S. de varios socios.

Otra ventaja de estas sociedades es que pueden obtener financiamiento privado a través de la emisión y venta de nuevas acciones de un modo muy similar al que lo hace las S.A. Además, en relación a esto, la Ley de Emprendedores prevé la creación de plataformas de financiamiento colectivo en las cuales particulares que estén buscando invertir en proyectos emprendedores podrán adquirir, a través de las mismas, acciones de emprendimientos a cambio de un monto de dinero determinado. Asimismo, esta misma ley establece que aquellos que inviertan en emprendimientos de menos de 4 años de antigûedad pueden desgravar de ganancias hasta el 75% de su inversión, la cual puede alcanzar el 10% de su ganancia neta anual. 

Lo interesante de este tipo de sociedades es que las ventajas mencionadas pueden aprovecharse haciendo una erogación mucho menor a la que demanda la constitución de una S.A., ya que tanto los gastos de creación de una S.A.S. como los relativos a su  funcionamiento son sensiblemente inferiores. Además, pueden comenzar a operar con un capital social mínimo de dos Salarios Mínimos Vitales y Móviles ($19.000), no están obligadas a presentar balances en la Inspección General de Personas Jurídicas y sus órganos de gobierno y administración son más simples. 

Por el momento, este tipo de sociedades solo pueden ser creada de forma on-line si se cuenta con un domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero la actividad comercial se puede desarrollar dentro del país, por lo que emprendedores de todo el país pueden constituirlas.

Los emprendedores radicados en la Provincia de Santa Fe ya tienen la posibilidad de constituir S.A.S, pero no gozan de la posibilidad de hacer el trámite de forma on-line sino que deben realizarlo en el Registro Público de Comercio. Dicho trámite tiene una duración de un mes aproximadamente.

En cuando a la regulación impositiva, las S.A.S. tienen las mismas obligaciones mensuales que una S.A. o S.R.L. Eso quiere decir que deberán cumplir con:

• Presentaciones de IVA

• Regímenes de información

• Presentaciones de Ingresos Brutos

• Presentaciones de Impuesto a las Ganancias

• Presentaciones de aportes y contribuciones para empleados

Hay que tener en cuenta que si se constituye en Bs As pero se opera en otra parte del país, esto afectará la alícuota del impuesto a los Ingresos Brutos.

Definitivamente, hoy en día este tipo de sociedades son la opción ideal para los emprendedores.

Abrir chat